Me hundí en nostalgia, cuando me di cuenta que ya no recordaba el olor de tu loción.
Vuelve, vuelve a decirme ”te quiero” y volveré a caer como idiota.
Ven a decirme que quieres pasar días junto a mí, y crearé muchas historias en mi cabeza.
Regresa aquí, y dame lo que tanto me debes, ese abrazo que me tiene que completar, ven a dármelo, y luego si quieres puedes marcharte.
Por más que pasa el tiempo no se olvida, esos besos que me diste no se olvidan , hay que tener mala memoria, por más que pongo a remojar tus huellas, no se quitan…No se olvida el cielo si algún día estuviste ahí…
Me alegro de ti y de quererte.
Eres mía como una cosa sabida, como algo que no se puede ignorar más. Y de este modo no tiene importancia la lejanía; sé que estás lejos, pero me perteneces; sé que estás distante, pero eres mía. Y, si bien es cierto que tu beso no reposa en los labios de la tarde, tu mirada flota en los ojos de mi corazón y tu recuerdo brota en el surtidor de la esperanza.